En las imágenes
4 y 5 se aprecia el proceso de proyección del homigón gunitado
a alta presión.
Se puede observar
como se van 'envolviendo' la pared y el suelo junto con la parrilla metálica
formando un sólo cuerpo de elevadísima resistencia a las
tracciones y flexiones que el terreno pudiera experimentar.
Con el proceso
de proyección se pretende la formación de un bloque y perfecta
compactación.
Pero esta etapa
una vez terminada precisa de la fase de 'suavizado' o fratasado.
Al terminar
de proyectar, las irregularidades de la superficie que hayan podido quedar
se igualan a mano hasta dejar las paredes y fondo en óptimas condiciones
para su revestimiento.
Hay que tener
en cuenta que luego se paseará descalzo sobre el suelo y rincones
pared-suelo. Imagínese el grado de acabado al que tendrá
que ser sometido.
Despues nos
quedaría la coronación o instalación de la albardilla,
esa pieza de aspecto y textura porosa, que evita deslizamientos al pasear
mojados por el borde de la piscina.
Por últmo
el revestimiento, esta es la fase final, las pequeñas piezas, de
las que se componen los revestimientos, vienen pegadas en pliegos de papel
especial para poder trabajar su colocación, no se piense que se
colocan una a una, pasado el tiempo de fraguado, después que han
quedado adheridas, se retira el papel-soporte. |